Opciones de tratamiento para las Várices

Las várices son tan antiguas como la historia de la Humanidad, ya que el problema apareció en el momento en que el ser humano se puso de pie; en ese instante la gravedad comenzó a jugar un gran papel en el retorno de la sangre venosa.

La ligadura de la Vena Safena Mayor ha sido el tratamiento más conocido en los últimos cientos de años la que comenzó a practicarse el siglo VII para ser precisos. Pero en el siglo XIX se perfeccionó la técnica y adicionó la extirpación de la vena (stripping venoso), ya que la recurrencia con anterioridad era enorme.

Con el advenimiento de procedimientos de mínima invasión, esta cirugía se realiza cada vez menos en el mundo desarrollado. Los procedimientos mínimamente invasivos modernos son más confortables, tienen menos complicaciones asociados y mejores resultados.

Con relación a la Flebectomía. ¿Es distinto al stripping? La respuesta es sí. Para la Flebectomía utilizamos un gancho pequeño que se introduce en la piel a través de una punción 1-2 mm. Luego se retira suavemente la vena varicosa. Este procedimiento también es antiguo; se hace siglos, pero en la actualidad tenemos la fortuna de contar con anestesia local tumescente, lo que lo hace bastante confortable el procedimiento.

La siguiente técnica es la escleroterapia. En este procedimiento las venas varicosas más pequeñas son cerradas inyectando un medicamento químico dentro de las venas enfermas llamado esclerosante. El primer intento para esclerosar las venas fue hecho con el invento de la jeringa en 1845. Desde entonces, hemos realizado varias mejoras en la técnica y desarrollado agentes esclerosantes nuevos, mejorando los resultados de los pacientes.

La invención del Ultrasonido (Eco doppler) ha sido otro aporte que ha resultado ser una gran herramienta para el tratamiento de la enfermedad venosa crónica.

Con el advenimiento del ultrasonido y la anestesia tumescente se estableció el camino para los procedimientos menos invasivos.

El objetivo ha sido mejorar la eficiencia y calidad de vida de los pacientes, mientras se reducen los efectos adversos severos, dolor y costos posteriores al procedimiento.

El primero de estos procedimientos en la categoría mínimamente invasivos endovasculares para el tratamiento de las várices fue la Termooclusión por Radiofrecuencia. Posteriormente apareció una nueva generación de esta tecnología llamada radiofrecuencia segmentaria, la que realizada con anestesia local tumescente y guiada por ecografía es considerada uno de los mejores estándares de tratamiento de la enfermedad venosa crónica.

El segundo procedimiento endovascular es la Termooclusión con Láser conocida como Endoablación o Termoablación con Láser (EVLA). EVLA es muy similar a RF; la única diferencia es que usa la energía Láser en vez de la energía radiofrecuencia para dañar la capa más interna de las venas varicosas.

Estos procedimientos son significativamente menos invasivos que la cirugía tradicional para las várices, no requieren anestesia general o raquídea, pueden ser realizados en forma ambulatoria y los resultados son incluso mejores. Eso sí, requieren algunas punciones.

¿Qué nos depara el futuro? Nuevos tratamientos para várices:

  • Mínimamente invasivos
  • No quirúrgicos
  • No térmicos
  • No anestesia tumescente

Actualmente hay disponibles: CrariVein, Varithena y VenaSeal que no han demostrado ser superiores.